Fiet Gratia

El cierre de los prostíbulos ¿Una solución real?

Durante estas últimas semanas, el cierre de los prostíbulos o clubes de alterne como medida de control de contagio de la COVID19, parece haber reavivado el debate público, por primera vez en mucho tiempo, sobre la prostitución y los distintos puntos de vista que esta realidad despierta. 

Desde Fiet Gratia, como institución que llevamos trabajando contra la trata de personas desde hace 10 años, en especial, la trata de mujeres con fines de explotación sexual, nos sentimos en la obligación de dar una visión más completa. La problemática de la prostitución no termina en “cerrar o no los prostíbulos”, es mucho más compleja.  

Las situaciones con las que se encuentra nuestra entidad desbordan, y mucho, a lo que la amplia mayoría de la población imagina. No se trata solamente de clubes o prostíbulos, las redes que velan por este negocio también operan a pie de calle y en pisos clandestinos. 

En estos pisos, por nombrar uno de los mecanismos más complicados de estas tramas, se encuentra una gran parte de la prostitución en este momento. Lugares donde se amasa una gran fortuna a base de la explotación de mujeres a las que, por ejemplo, se subarrienda habitaciones al precio de 170€ a la semana. A ello añadimos los gastos de comida, luz y agua, por un lado, además de las obligaciones familiares y deudas que puedan tener, por otro. Si no cumples, te encuentras en la calle, sea cual sea tu situación.  

No parece que esta realidad entre en las preocupaciones acerca de la práctica de la prostitución que se están discutiendo a día de hoy. 

Cuando te paras a pensar en las vidas de las mujeres con las que hemos y seguimos teniendo contacto, te das cuenta de que aún nos queda mucho camino. Hay un largo recorrido sin explorar de comprensión y empatía por parte de la sociedad. Poco conocimiento y nula sensibilidad.  

Es necesario tomar conciencia de lo que hay detrás de todo ello, y lo primero que se nos olvida es que hay mujeres (¡Mujeres!). 

Ninguna mujer se encuentra ejerciendo la prostitución porque sea el sueño de su vida. La gran mayoría ni siquiera quieren. Cuando nos paramos a escuchar, entendemos los principales motivos por los que una mujer se ve inmersa en esa situación: la necesidad de tener un sustento, para ella y, en muchos casos, su familia. 

Un elevado porcentaje de estas mujeres son extranjeras, sin estudios ni recursos económicos. Han sido engañadas, creyendo que en España encontrarían una calidad de vida mejor. Atraídas por ofertas falsas y/o por desesperación. Si las circunstancias fueran similares, cualquiera de nosotros podríamos encontrarnos en la piel de esa mujer a la que todos hemos juzgado y condenado alguna vez. Los prostíbulos no son el final de esta realidad. 

cierre de prostíbulos

Qué futuro y alternativa les podemos ofrecer, cómo asegurar que van a tener un futuro mejor y que van a poder hacer frente a todas esas situaciones que enmarcan su vida. ¿Cómo van a fiarse de alguien que les tiende la mano si su confianza ha sido quebrada de tantas formas que cuesta expresar?  

Esas son preguntas que nos han hecho, con lágrimas en los ojos, frustradas, asustadas, impotentes, pero aún así con ganas de vivir. Escuchando y conociendo sus verdaderas inquietudes, sabemos que quieren encontrar la luz al final del túnel, con esperanza.  

No nos cabe duda de que el cierre de los prostíbulos en los cuales las mujeres no son más que mercancías es parte de la lucha, sin embargo, el verdadero objetivo debería ser otro: ofrecer una alternativa real.  

La abolición requiere de mucho más. De qué nos sirve dejarles sin ningún recurso, sin un soporte al que recurrir en caso de necesidad. Necesitamos ofrecer un cambio de vida, con un sentido que les pertenezca.  

Área Detección ONGD Fiet Gratia