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El tráfico y la trata de mujeres claudican en Girona y Bilbao, donde caen un grupo criminal y una red internacional de proxenetas

Coacciones, prostitución, compra y venta de su cuerpo, robo de su libertad… La violencia hacia la mujer está presente dentro y fuera de nuestro país, en multitud de rincones, facetas y formas. Pero la lucha por combatirla sigue en pie, y estas dos noticias lo demuestran.

Después de traficar con, al menos, 51 mujeres, cae una red de criminales en Bilbao.

En febrero del año pasado, 10 integrantes de una red criminal dedicada a facilitar el paso de mujeres africanas desde Euskadi hasta Europa fueron detenidos. La organización fue desarticulada, pero 2 de sus criminales lograron escapar a su país de origen. Sin embargo, la investigación policial continuó, a la espera de un posible retorno de los dos malienses fugados, que finalmente ocurrió, siendo detenidos en Bilbao la semana pasada.

Este grupo criminal -integrado por 12 individuos originarios de Camerún, Sierra Leona, Malí y Liberia- captaba a mujeres que huían de su África natal, a través de contactos con los que contaban tanto en Marruecos como en el sur de España. A cambio de dinero, se les facilitaba llegar a Bilbao en autobús, donde eran alojadas en pisos hasta que, vía San Sebastián o Irún, se las ayudaba a llegar a tierras francesas.

El fin de una red internacional de proxenetas que marcaba a las mujeres con tatuajes

Policía Nacional, Mossos d’Esquadra y Policía de Rumanía han desarticulado en la ciudad de Girona un importante grupo de proxenetas, de origen rumano, que operaba a nivel internacional, extendiendo su actividad hasta el Reino Unido, Alemania y Dinamarca. 18 mujeres han sido liberadas -7 en España y 11 en Rumanía) y 19 personas han sido detenidas -11 en Rumanía y 8 en Girona, entre los que se encuentran los dos líderes de la organización, ya en prisión-.

La banda criminal, haciendo uso de la violencia y la intimidación hacia otras mujeres y proxenetas de la zona (a algunas de ellas se las marcaba con un tatuaje para que las organizaciones rivales supieran que eran de su propiedad), tenía el objetivo de hacerse con el monopolio de la prostitución callejera en las áreas de l’Alt Empordá y la Selva, en Girona.

Las víctimas eran captadas en Rumanía mediante el engaño de una relación sentimental con su captor, y coaccionadas y agredidas hasta su traslado a España, Reino Unido, Dinamarca y Alemania, donde eran obligadas a prostituirse, tanto en clubes como en la calle, de manera ininterrumpida y bajo condiciones higiénicas precarias, incluso estando embarazadas. En contraste, los criminales se apropiaban de su recaudación diaria, llevando (y hasta mostrando en sus redes sociales) una vida llena de derroches, fiestas y vehículos de lujo.

Durante la operación policial, que ha concluido con el registro de 2 domicilios en Girona y 14 en Rumanía, se han encontrado fotografías de carácter pornográfico en las que aparece una de las mujeres rescatadas: una menor que también era forzada a prostituirse.

Fuentes: elcorreo.com / 20minutos.es

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