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Esclavitud clásica y esclavitud contemporánea, ¿reparación y progreso?

Por Xabier Graña. Documentalista y antropólogo interesado en la construcción de espacios e identidades, conflicto urbano, memorias colectivas, violencia planificada y esclavitud.

En el imaginario colectivo, la trata de seres humanos y la esclavitud suelen asociarse a dos períodos principales: a la antigüedad clásica (Grecia, Roma y los grandes imperios agrarios de Medio Oriente o Egipto) y a la colonización de América por parte de las potencias europeas en época moderna. Sin embargo, la trata de seres humanos ha sido una práctica constante en multitud de pueblos y culturas hasta la actualidad.

Muestra de ello ha sido, por ejemplo, Mauritania: el último país en iniciar la abolición legal de la esclavitud en el año 1981. Un proceso que no ha terminado de definirse y cuya última resolución es del año 2015. En cualquier caso, la abolición legal no implica su erradicación cultural y la práctica suele continuar de forma encubierta.

El antiguo modelo clásico y moderno se basaba en el derecho legal de propiedad sobre la persona. Un esclavo o una esclava costaban muchísimo dinero y, generalmente, su condición de esclavitud era perpetua y hereditaria. De este modo, aunque recibían un trato espantoso, se les alimentaba, se miraba por su salud y se procuraba que viviesen el mayor tiempo posible, ya que su pérdida o incapacidad suponían un perjuicio económico.

En la actualidad, la abolición del derecho de propiedad sobre las personas ha dado lugar a nuevas formas de esclavitud ilegales y encubiertas basadas en el control absoluto sobre la persona, ejercido a través de diversas formas de violencia o de privación de libertad. La persona en situación de esclavitud sigue siendo una herramienta para generar beneficio económico, pero ahora es barata y desechable. Su explotación es muy intensiva, produciendo muchos beneficios a corto plazo. No hay motivo para preocuparse por su salud. Cuando ya no sirve o fallece se le sustituye. De ahí que su permanencia en esta situación sea limitada en el tiempo en la mayoría de los casos.

Este es el actual modelo de negocio de las redes de trata de personas.

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