ONG Fiet Gratia

Turismo sexual en España: una mirada a la realidad

Detrás de los preciosos paisajes, las costas cálidas, la deliciosa gastronomía o el agradable clima que ofrece el turismo en España se esconde otra realidad. Una realidad muy alejada de la paz o el disfrute. Al menos, por quienes la sufren. Una realidad de la que apenas se habla y de la que, aunque se quiera hablar, apenas se puede hacer sobre cifras certeras.

Hablamos de Turismo Sexual en España.

El turismo sexual es una problemática que, al igual que la trata, posee una naturaleza oculta que lo hace imposible de visibilizar en toda su magnitud y evidencia. Pero existen estimaciones y estadísticas que sí nos permiten afirmar que este fenómeno es una realidad en nuestro país.

España se encuentra en la lista de los 10 países más visitados para este fin, junto con Tailandia, Brasil, Indonesia, Colombia, Camboya, Kenia, Filipinas, República Dominicana y Países Bajos. Incluso hay quienes lo sitúan en tercera posición, solo por detrás de Tailandia y Brasil, por lo que se erigiría como el primer destino de turismo sexual en Europa, tomándole la delantera a Ámsterdam (según informó El Mundo en un reportaje publicado en 2016).

Estos son algunos de los motivos para explicar este hecho:

  1. España es un país que cuenta con un gran número de mujeres en situación de prostitución (las cifras más prudentes hablan de 45.000 mujeres, según el Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado y fuentes gubernamentales, pero hay expertos que estiman que la cifra real podría ser mucho mayor), así como de locales de pago por sexo (según la Policía, en 2018 había más de 1.500 clubes de alterne permitidos en España). No obstante, es imposible saber, ni de forma aproximada, cuántos pisos (la modalidad que más está creciendo) dedicados a la prostitución existen en nuestro país.
  2. España es uno de los países del mundo que más turistas extranjeros recibe (según la Organización Mundial del Turismo, en 2019, casi 84 millones de residentes en el extranjero optaron por visitarla).
  3. El punto 1 podría estar correlacionado con el hecho de que España cuenta con muchísimos potenciales prostituidores (las estadísticas del Ministerio del Interior indican que un 40% de los españoles reconoce pagar o haber pagado en alguna ocasión por tener relaciones sexuales) y con su alta demanda de prostitución (España es el primer país en Europa en demanda de prostitución y el tercero en el mundo, por detrás de Tailandia y Puerto Rico).

Una gran cantidad de clubes de alterne se concentran en las zonas más turísticas de la Península: en toda la costa Mediterránea, Andalucía (provincias costeras, no en el interior) y en la frontera con Francia. Según explicó Jorge Uroz, profesor del Departamento de Sociología y Trabajo Social de la Universidad de Comillas, durante la temporada alta, Canarias y Mallorca también se llenan de mujeres que ejercen la prostitución y que, en cuanto acaba el periodo turístico, son trasladadas por las mafias a otros lugares. Otros expertos y ONG también coinciden en que Canarias y Cataluña son importantes destinos de turismo sexual.

No cabe duda de que esta oscura realidad está muy presente en España, pero se trata de una lacra que también se extiende por el resto del planeta: según publicó 20minutos en 2016, las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) indicaron que alrededor del 20% de los viajes internacionales realizados por turistas occidentales persigue fines sexuales.

Aproximadamente, unas 160 millones de rutas por todo el mundo.

Ver la campaña de turismo sexual en España

Ver la campaña de turismo sexual en las Islas Baleares

Ver la campaña de turismo sexual en la Costa Brava

Ver campaña de turismo sexual en las Islas Canarias

Ver campaña de turismo sexual en la Costa del Sol

Deja un comentario